Cómo curar la costra láctea

La costra láctea, también conocida como dermatitis seborreica infantil, es..

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Cómo curar la costra láctea

La costra láctea, también conocida como dermatitis seborreica infantil, es una afección común en los bebés que suele aparecer durante las primeras semanas de vida. Se caracteriza por la presencia de escamas amarillentas y gruesas en el cuero cabelludo del bebé, aunque también puede aparecer en las cejas, párpados, orejas, pliegue de la nariz y detrás de las orejas.

La causa exacta de la costra láctea no se conoce con certeza, pero se cree que puede estar relacionada con la producción de sebo en la piel del bebé. El sebo es una sustancia grasa que ayuda a mantener la piel hidratada. Sin embargo, cuando se produce en exceso, puede provocar la formación de estas costras.

Tratamiento de la costra láctea

Aunque la costra láctea suele desaparecer por sí sola con el tiempo, existen algunos tratamientos que pueden ayudar a acelerar este proceso y a aliviar las molestias que pueda causar en el bebé.

1. Higiene y cuidado del cuero cabelludo

El primer paso para tratar la costra láctea es mantener el cuero cabelludo del bebé limpio y bien hidratado. Para ello, se recomienda lavar la cabeza del bebé con un champú suave y específico para bebés, evitando frotar o rascar las costras. Después del lavado, se puede aplicar una crema hidratante o un aceite especial para bebés para mantener la piel hidratada.

2. Uso de productos específicos

Existen productos específicos para tratar la costra láctea que se pueden adquirir en farmacias. Estos productos suelen contener ingredientes como el ácido salicílico, que ayuda a eliminar las costras, y el ácido láctico, que ayuda a mantener la piel hidratada. Antes de usar estos productos, es importante consultar con el pediatra para asegurarse de que son adecuados para el bebé.

3. Remedios caseros

Algunos remedios caseros también pueden ser útiles para tratar la costra láctea. Por ejemplo, se puede aplicar aceite de oliva o de almendras en el cuero cabelludo del bebé, dejar actuar durante unos minutos y luego lavar con un champú suave. Sin embargo, es importante recordar que estos remedios no deben sustituir el consejo médico y que siempre es necesario consultar con el pediatra antes de usarlos.

Prevención de la costra láctea

Aunque no se puede prevenir completamente la aparición de la costra láctea, existen algunas medidas que pueden ayudar a reducir su incidencia. Entre ellas se incluyen mantener la piel del bebé limpia e hidratada, evitar el uso de productos irritantes y seguir una alimentación equilibrada durante el embarazo y la lactancia.

¿Cuándo consultar al pediatra?

Aunque la costra láctea es una afección benigna que suele desaparecer por sí sola, es importante consultar al pediatra si las costras son muy gruesas, si se extienden a otras partes del cuerpo, si están acompañadas de enrojecimiento, inflamación o picor, o si el bebé parece estar incómodo o tiene fiebre.